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CIENCIA CóSMICA
LA COSMOLOGIA DE MARTINUS
- una vista de la vida optimista
TERCER TESTAMENTO - LIVETS BOG
La ciencia ha demostrado que
todos los cambios a los que la materia física está sometida
están sujetos a leyes.
El escritor Martinus (1890 -1981)
opina que también existen leyes para el pensamiento. El conocimiento
de estas leyes psíquicas les dará a los hombres terrenos la
posibilidad de dominar su mentalidad y, paulatinamente, crear un reino de
amor en la Tierra.
La cosmología de Martinus
da una respuesta, basada en razones lógicas, a las preguntas básicas de la existencia,
conduce hacia un concepto
optimista de la vida y ofrece
las bases para una relación amistosa y cordial con todos los hombres
y todo lo vivo, contribuyendo de este modo a impulsar la evolución
de las cualidades humanas.
La cosmología está
solamente destinada a quienes encuentren en ella una fuente especial de inspiración.
La mayor parte de los que se sientan atraidos por ella serán los materialistas
humanos.
Todo interesado debe considerar
la cosmología como una teoría sobre la vida destinada a un estudio
personal e independiente. Cada cual debe hacer una evaluación objetiva
y personal a partir de sus experiencias y de su peculiar capacidad intelectual,
afectiva e intuitiva. Nadie deberá sentirse vinculado por otra cosa
que no sea su propia interpretación.
La cosmología de Martinus
está totalmente de acuerdo con los resultados indiscutibles de la ciencia
física.
La cosmología muestra,
además, que tras el contenido, aparentemente carente de lógica,
de las religiones mundiales se ocultan perspectivas muy grandes y claramente
intelectuales.
La cosmología muestra
entre otras cosas, lo siguiente:
El universo es un ser vivo
que todo lo abarca y en el que todos vivimos.
Cada ser vivo tiene una
existencia con una duración eterna.
La experiencia de la vida
tiene lugar por medio de una evolución infinita en la que los contrastes
luz y oscuridad, placer y dolor, bondad y maldad, etc. son necesarios para
una renovación continua de la conciencia.
Toda la humanidad terrena
llegará paulatinamente a vivir, aquí en la Tierra, una existencia
totalmente feliz y rica en acontecimientos.
Esto sucederá progresivamente,
a medida que cada hombre, a causa del malestar, los sufrimientos y otras experiencias,
llegue a vivir totalmente de acuerdo con las leyes que la vida prescribe
para la existencia humana.
El objeto de la vida es
la experiencia de la misma vida y, con specto a esto, todos los hombres y
el resto de los seres vivos tienen, en realidad, el mismo valor.
Citas de Martinus:
"Con respecto a la evolución
eterna, yo no puedo añadir
una sola jota ni a lo que otros
seres han sido antes que yo,
ni a lo que otros seres serán
después de mí."
(El Libro de la Vida, volumen
1, párrafo 21)
"Toma de la cosmología
lo que puedas usar y olvida el resto."
(Dicho en muchas conferencias)
Cuando se elimina la ignorancia,
el llamado "mal" deja de existir.
(El Libro de la Vida, volumen
1, párrafo 19)
El arte es la facultad de encarnar
el grado más elevado de
inteligencia en la materia.
(El Libro de la Vida, volumen
4, párrafo 1150)
Un amor que no es ciencia no
es amor, de la misma manera
que una ciencia que no es amor
no es ninguna ciencia absoluta.
(El Libro de la Vida, volumen
7, párrafo 2552)
La ciencia materialista es
un producto de la inteligencia,
mientras que la ciencia cósmica
es un producto del
sentimiento y la intuición
intelectualizados.
(El Libro de la Vida, volumen
7, párrafo 2660)
La paz en el mundo todavía
consiste simplemente en un equilibrio
basado en la cantidad de armas
que los estados poseen.
(El Libro de la Vida, volumen
7, párrafo 2436)
La paz absoluta entre los hombres
y entre las naciones no es,
pues, ni un asunto de voluntad
ni de poder, sino que es únicamente
un asunto de evolución,
lo que equivale a decir un asunto
de calidad mental.
(El Libro de la Vida, volumen
7, párrafo 2548)
Lo único que protege
al ser vivo, de un modo seguro, contra
un mal destino es, precisamente,
el resultado de la protección
que él mismo da a todos
los otros seres vivos.
(El Libro de la Vida, volumen
7, párrafo 2447)
Es cierto que durante muchos
siglos se ha vivido creyendo en la "herencia". Pero, tal como todo lo que
es un engaño, esta
creencia debe sucumbir ante la
luz intelectual
de la clarividencia cósmica
que todo lo penetra.
(El Libro de la Vida, volumen
2, párrafo 569)
Mientras exista una sola flor,
el recuerdo de un mundo
superior no puede extinguirse.
(El Libro de la Vida, volumen
1, párrafo 183)
El hombre de la Tierra no es
ningún animal en un sentido absoluto,
pero tampoco es un hombre realizado.
Es un exilado entre dos reinos.
(El Libro de la Vida, volumen
1, párrafo 82)
La moral es un elemento, que
se halla en sus primeros estadios, y que enseña a dominar los ámbitos
del pensamiento, del mismo modo que la ciencia es un elemento, también
en sus primeros estadios, que orienta en el dominio de los ámbitos
físicos. En principio, la moral es para la creación de ideas
lo mismo que la ciencia es para la creación física.
(Libro de la Vida, volumen
2, párrado 444)
La electricidad es el puente
entre el reino de la felicidad y el mundo físico.
(El Libro de la Vida, volumen
2, párrafo 418)
En la futura organización
mundial, en vez de los grandes mataderos y las grandes granjas de cría
de ganado actuales, habrá enormes empresas cuya misión será
fomentar el mejoramiento de las plantas y el desarrollo de frutos comestibles.
(La alimentación ideal,
capítulo 26)
El adepto de la antigua forma
de alimentación y disfrute de la comida
y la bebida debe comprender que
una mesa "bien servida", según la más refinada moda actual,
es en realidad un camino que, oculto bajo la plata, el cristal y las flores,
conduce hacia el hospital; un atajo que, adornado de fiesta, conduce hacia
la muerte.
(La alimentación ideal,
capítulo 9)
La alimentación espiritual
más sana para el hombre son todos los tipos de pensamientos altruistas....
La mayor parte de enfermedades
orgánicas y crónicas provienen de tipos de pensamiento erróneos
y mordaces.
(El Libro de la Vida volumen
7, párrafo 2026)
Mientras que la maza, el arco
y la espada fueron las armas naturales de anteriores períodos culturales
de la historia de la humanidad, algo más tarde, dentro de la cultura
moderna caracterizada por el principio de los negocios falsos, la cuenta bancaria
se transformó en el arma homicida más refinada.
(El Libro de la Vida, volumen
4, párrafo 1325)
La cuenta bancaria es la base
de la cultura actual de los hombres de la Tierra.
(El Libro de la Vida, volumen
4, párrafo 1328)
En realidad, la política
solamente es expresión de la lucha entre la ideología del Antiguo
Testamento y del Nuevo.
(El Libro de la Vida. volumen
4, párrafo 1334)
Mientras que la inteligencia
se puede desarrollar por medio de la práctica y la enseñanza,
la humanidad no se puede desarrollar por medio de la enseñanza, sino
que solamente puede desarrollarse con la experiencia del sufrimiento.
(El Libro de la Vida, volumen
7, párrafo 2408)
Como la ciencia es el primer
conocimiento incipiente del universo y la existencia, se convertirá
en la periferia cósmica o espiritual del mundo. La ciencia es la alboreante
conciencia cósmica, es el aire fresco de mar en las ceracanías
de la costa. La ciencia moderna será, en realidad, una muestra irrefutable
de la espiritualización de los hombres de la Tierra.
(El Libro de la Vida), volumen
1, párrafo 180)
Los hombres se dirigen a marchas
forzadas hacia la culminación del gran cataclismo que ya ha comenzado
a hacer su entrada en la esfera de la Tierra. ·Acaso el cataclismo
no es la esfera invernal de la vida?
Qué son, en suma, los campos
de concentración, las explosiones de bombas atómicas, la tortura
y la muerte por gas?
Acaso todo esto no es hielo, frío
y oscuridad invernal en relación con la luz eterna, con "El amor que
todo lo abarca" que le espera a la humanidad tras el día del juicio
final? Acaso nuestra misión, nuestro cometido no es transformar este
mensaje gozoso de modo que dé lugar a una nueva época mundial
cristiana?
(Saludo de Navidad, 1978)
La crucifixión en el
Gólgota no fue un acontecimiento de poca importancia. Fue nada menos
que un acontecimiento mundial. Con su espíritu de amor universal y
su conciencia básica, la Divinidad, por medio de la muerte del redentor
del mundo en la cruz, transformó la milenaria base cultural de la
humanidad de la Tierra de "principio de ataque y defensa" en "principio de
perdón".
(Saludo de Navidad, 1997)
La comprensión total
de los supremos análisis de la vida y la experiencia de la verdad suprema
no pueden adquirirse con la simple lectura de dichos análisis, sino
que únicamente se adquieren viviéndolos.
(El Libro de la vida, volumen
4, párrafo 1062)
Estos análisis no son
una respuesta a absolutamente todo lo que se puede preguntar sobre hechos
cósmicos, pero son un material totalmente válido y más
que suficiente para constituir el camino único e infalible que conduce
afuera de la oscuridad...
(El Libro de la vida, volumen
7, párrafo 2659)
LAS SIETE REGLAS DE ORO
DE MARTINUS
1. Elimina la palabra enemigo
de tu conciencia.
2. No respondas nunca a la
cólera, las calumnias ni a cualquier otra
cosa desagradable
de que seas objeto.
3. No digas jamás nada
malo de nadie ni de nada.
4. Sé totalmente sincero
y honesto en todas las situaciones de la vida.
5. No te dejes influir jamás
por la adulación, los elogios ni los reproches.
6. No colabores jamás
en actos que lleven consigo muerte, lesiones
o mutilación.
7. Piensa siempre en el modo
en que puedes ser más útil a los seres
que te rodean. Así
practicas la más alta forma de yoga o te entrenas
del modo más
perfecto en la parte de la evolución que se te ha
puesto al alcance
y que, en relación con los cambios que la vida
produce en tu modo
de ser, te llevará finalmente a ser un
genio en moral o
te transformará en el ser perfecto.
¿Quién fue
Martinus?
Martinus nació el 11
de agosto de 1890 en Sindal, Vendsyssel, en el norte de Jutlandia (Dinamarca),
donde pasó su infancia bajo condiciones muy modestas. Su escolaridad
se limitó a unos pocos años en la escuela rural, en la que en verano y durante la época
de la cosecha solamente se impartía enseñanaza dos veces por
semana. A los 12 años comenzó a trabajar como pastor y seis
años más tarde inició su formación profesional
en una central lechera.
Trabajó en diversas centrales
en Dinamarca, en 1918 tuvo un empleo de vigilante y en 1920 encontró
ocupación como oficinista en la central lechera Enigheden en Copenhague.
A Martinus le gustaba tener
siempre algo con que bromear y frecuentemente decía: "El reirse es
de lo más sano". Tenía mucho humor y un talento extraordinario
para contar historias divertidas y cosas graciosas:
La siguiente anécdota
está extraida de "Las memorias de Martinus":
Tuvo lugar cuando trabajaba en
la central lechera de Herrested, donde tenía un amigo que dijo que
no tenía miedo de los fantasmas. Martinus quería hacer un poco
de broma con él y cuenta: "Una noche oscura me puse al acecho detrás
un árbol del camino. Sabía que él iba a pasar por allí
en bicicleta. Cuando le vi acercarse me puse una sábana blanca y salí
al camino. Movi los brazos y grité uuu uuuu. Mi amigo pedaleó
con todas sus fuerzas
y se alejó a toda velocidad". Algunos días más tarde,
cuando pasaban por ese mismo camino, Martinus le preguntó si una noche
no había visto un fantasma. Su amigo se dió cuenta de lo que
había sucedido, pero no pudo dejar de reirse.
El hecho que desencadenó
su actividad literaria fue la experiencia,
que produjo en él una profunda
transformación de conciencia, que tuvo lugar el mes de marzo de 1921.
Este acontecimiento es comentado, del siguiente modo, por el mismo Martinus
en "En torno al nacimiento de mi misión", capítulo 16:
Siguiendo las indicaciones
de un libro, que me habían prestado, intenté un anochecer meditar
sobre la idea de "Dios". Y de súbito, ignorando como, me encontré
en un estado en el que me pareció ser el escenario de algo muy sublime.
A lo lejos apareció un
pequeño punto luminoso que desapareció un momento. Pero un
segundo después se hizo de nuevo visible y apareció mucho más
cerca. Pude ver que la luz provenía de un ser que se parecía
a Cristo, y cuyos detalles se mostraban en una luz blanca y eslumbrante con matices azulados. La luz era tan viva
e intensa que me recordó las pequeñas bengalas con que en Dinamarca
se decoran los árboles de navidad. Con la única diferencia
de que las estrellas de la revelación eran mucho menores pero mucho
más numerosas.
Hubo una nueva pausa durante la
cual me encontré en la oscuridad.
Pero la figura iluminó
de nuevo el espacio. Vi una silueta de fuego. Un Cristo de luz brillante como
el Sol se dirigía hacia mí con los brazos alzados, como si quisiese
abrazarme. Me quedé completamente paralizado. Sin poder realizar el
menor movimiento, fijé mi mirada
en la cintura del ser luminoso
que, ahora, estaba a la altura de mis ojos.
Pero la figura continuó
su movimiento hacia adelante y, a continuación, entró en mi
propia carne, en mis propios huesos. Un sentimiento maravilloso y sublime
me dominó. La paralización despareció y la luz divina,
que de este modo había comenzado a morar en mí, me capacitó
para ver a través del mundo.
Y he aquí que continentes
y mares, ciudades y países, montañas y valles estaban allí
bañados en la luz de mi propio mundo interior.
En esta luz blanca, la Tierra
se transformó en "el reino de Dios"...
Capítulo 17
A la mañana siguiente,
habiéndome apenas sentado en mi silla de meditación, fui bañado
de nuevo por la luz divina. Vi un cielo diáfano y azul que, por decirlo
de algún modo, se hizo a un lado y uno nuevo, y aún más
resplandeciente, apareció. Y esto continuó hasta que surgió
un cielo que era de una luz tan sumamente aúrea y resplandeciente y
de una materia que vibraba con una rapidez tal, que sentí que me encontraba
en el límite de lo que mi organismo y mi conciencia podían
soportar. Un solo paso, una sola fracción de segundo y esa longitud
de ondas obrenaturales me conduciría inmediatamente, con la inmensa
fuerza del rayo, fuera de la existencia física. Pero en esa fracción
de segundo que duró la revelación experimenté un mundo
de santidad, pureza, armonía y perfección. Me encontraba en
un mar de luz que no era, como en mi primera revelación, blanco como
la nieve, sino que, en cambio, tenía los colores del oro. Todos los
detalles eran llamas de oro.
A traves de todo ello vibraban
pequeños hilos de oro, que centelleaban aquí y allá
y por todas partes. Yo sentí que esto era la conciencia de Dios, su
propia esfera de pensamiento; que era esa materia, esa omnipotencia, esa
fuerza superior y viva por medio de la cual el yo divino guiaba y dirigía
océanos de mundos, galaxias y constelaciones, tanto en el microcosmos
como en el macrocosmos.
Yo estaba totalmente embelesado.
El fuego divino vibraba dentro y fuera de mí, encima y debajo de mí.
Ese "Espíritu de Dios" que, según la Biblia, "aleteaba
sobre la superficie de las aguas", ese "fuego" que "ardía en la zarza"
de Moisés, ese "fuego" que condujo a Elías a los cielos, ese
"fuego" en el cual Jesús, mientras se hallaba en la montaña,
fue "transfigurado", ese "fuego" que se mostró sobre las cabezas de
los apóstoles y que más tarde transformó a Saulo, de
camino hacia Damasco, en Pablo, ese "fuego" que a través de todos
los tiempos ha sido "alfa" y "omega" en toda forma de creación, manifestación o revelación
superior, flameaba aquí, ante mis ojos, vibraba en mi propio pecho,
en mi propio corazón; envolvía, en definitiva, todo mi ser.
Todo esto lo percibí como
un baño en un elemento de amor. Yo estaba junto al origen, junto a
la misma fuente de todo lo que hay de calor humano en la simpatía de
un padre y una madre hacia su descendencia, de afecto mutuo en el juego amoroso
de una joven pareja. Yo vi esa fuerza que lleva una mano a firmar un indulto,
a abolir la esclavitud, a proteger a los débiles, tanto al animalito
como a la persona anciana. Yo vi ese sol que puede derretir el hielo y alejar
la frialdad de cada alma; que puede transformar estériles desiertos
de desesperación y pesimismo en zonas de conciencia soleadas y fértiles;
que puede vivificar el corazón, inspirar la razón y llevar
al individuo a perdonar la injusticia, a amar al enemigo y a comprender al
malhechor.
Me parecía reposar junto
al pecho de la Divinidad todopoderosa. Me detuve en el origen del amor universal,
vi la perfección divina, vi que yo era uno con el camino, la verdad
y la vida; que era uno con el gran Padre. En relación con esto, uno
tiene el derecho de preguntar qué importancia tienen estas experiencias
para otras personas. El mismo Martinus responde al respecto
Capítulo 20
Lo fundamental para los lectores
no son las experiencias espirituales que yo he tenido, sino las consecuencias
que ellas han originado, porque dichas consecuencias pueden, en mayor o menor
grado, ser investigadas por toda persona apta moralmente para ello, imparcial
y libre. Estas consecuencias constituyen el conjunto de mi manifestación:
La creación de un auténtico
análisis matemático del universo, una ciencia del espíritu
absoluta e inalterable y, reposando sobre ello, el comienzo de la creación
de una nueva mentalidad, una nueva cultura en la cual la comprensión auténtica de la
vida con sus sútiles leyes de amor y la más perfecta lógica
universal y principio sublime que afirma que "Todo es muy bueno", pasan de
ser utopías a ser vida auténtica, hechos palpables y
accesibles para toda persona con
una razón y una sensibilidad lo suficientemente evolucionadas para
ello.
"El bautismo cósmico
de fuego que había vivido, y que aquí no puedo analizar detalladamente,
había dejado como secuela el hecho de que en mí habían
surgido una serie de nuevas facultades sensitivas, facultades que me conferían
la capacidad de ver, no esporádicamente sino de forma permanente y
con conciencia diurna despierta, todas las causas invisibles, las principales
fuerzas espirituales, las leyes del universo,
las energías básicas
y los principios fundamentales que el mundo físico oculta. Los misterios
de la vida ya no eran un misterio para mí. Había adquirido conciencia
de la vida del universo y había sido iniciado en el
principio de creación divino".
Esta transformación
de conciencia y el consiguiente nuevo conocimiento fueron el punto de partida
de una actividad literaria de 60 años que se extendió hasta
el momento del fallecimiento de Martinus en 1981.
Para mayor información
visite :
El sitio web oficial de la
cosmología de Martinus
http://www.martinus.dk
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